En este tipo de instalaciones, se coloca un transformador a la salida del amplificador, de manera que el voltaje de salida se eleva a 70 ó 100V. En el extremo de los altavoces, otro transformador baja el voltaje de 70 o 100V a uno que sea admisible por el altavoz en baja impedancia.
Los transformadores son componentes pasivos con comportamiento de carácter inductivo, lo que influencia la respuesta en frecuencia del sistema. Cuanto más potencia debe soportar el transformador, más difícil es que tenga una respuesta plana en todo el espectro de frecuencias de audio.